Bueno, pues ya terminó la feria, no me la he tomado tan a pecho como otras veces pero la he disfrutado bastante menos el sábado noche que el estomago decidió unilateralmente que ya estaba bien la cosa.
El nuevo recinto ha hecho que la feria sea rara, pues se han echado de menos los paseos de caseta a caseta como era costumbre anteriormente, por suerte también la cercanía de las casetas ha propiciado que vea a mucha gente al tenerlos tan cerquita.
En definitiva una buena feria : mucha comida, bebida, amigos y buen ambiente en general.